Extremoduro: 15 años de ‘Agila’

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Se cumplen 15 años de la publicación de uno de los mejores discos de rock español de los 90. ‘Agila’ lanzó definitivamente la carrera de Extremoduro situándolos en la cima de la popularidad. La banda daba un paso de gigante en cuanto a producción y una vuelta de tuerca con un disco redondo donde no sobra ni una sola canción. Temazos como ‘Sucede’, ‘So payaso’, ‘Prometeo’, o ‘Buscando una luna’ se convirtieron en la piedra angular de su repertorio.

Extremoduro grababan en Granada ‘El día de la bestia’ para la banda sonora de la película del mismo título. Finalmente la canción acabó no saliendo en el film de de Álex de la Iglesia, pero sirvió para que Robe Iniesta y los suyos se pusieran a componer el que es su mejor LP hasta la fecha. “Robe tenía un montón de canciones en esqueleto. Nos encerramos todos en Granada y le fuimos dando forma, estructuras, arreglos, grabando en un cuatro pistas. Fue una buena época de convivencia hippy” explica Iñaki ‘Uoho’ Antón, mano derecha de Robe.

La llegada del guitarrista de Platero y tú a Extremoduro supuso un antes y un después en la trayectoria de la banda. El sonido encontró su verdadero potencial. “La idea partió de Robe, nos llevábamos bien y siempre trataba de comerme el coco. Hicimos ‘Pedrá’ allá por el 92 o 93 y empezó a llevarme a conciertos cuando yo tenía libre. Aunque no me sabía las canciones de Extremo, tocaba. Robe y los demás me trataban muy bien, cada vez que cogía el coche e iba, era un placer para mí. Luego, me secuestró para los ensayos de Agila, y después estábamos mucho tiempo juntos, nos hicimos socios”.

‘Agila’ es una obra maestra. La inusual estructura de las canciones, donde la música está al servicio de las letras, no fue impedimento para que Extremoduro llegara por fin a un público cada vez más masivo. “Cuando lo estábamos grabando, veíamos que era bueno, que iba a ir mejor que los anteriores pero, lógicamente, no esperábamos semejante boom” recuerda Iñaki. La poesía urbana de Robe y las guitarras contundentes de Iñaki, unían sus fuerzas en una producción brillante que obliga a una escucha de principio a fin, desde el primer corte hasta el último, sin espacios entre las pistas. Como los buenos discos. “Cada vez que sale un disco nuevo nos va conociendo más gente y se van vendiendo mejor los anteriores” aseguraba Robe en 1996 en una entrevista radiofónica a Radio Amanecer de Plasencia. “Estamos alcanzando nuestro objetivo. Estamos llegando cada vez a más gente”.

El tiempo ha tratado muy bien a la que es obra cumbre de Extremoduro. Las canciones no han envejecido. Si hubiesen sido compuestas hoy en día, el pelotazo hubiese sido también descomunal (y muy necesario). Pero ¿sienten los protagonistas de aquella aventura que forman parte de un clásico, que escribieron un capítulo importante de la historia de la música rock en España? “Hay veces que lo siento, me emociono y me salen lagrimillas” asegura Iñaki. “Es mucho más de lo que podía soñar de chaval”.

La gran respuesta por parte de público y crítica fue toda una sorpresa para todos. También para la propia discográfica, que no había apoyado con mucho empeño la carrera de grupos como Extremoduro y Platero y tú, a quienes consideraban grupos marginales, bandas de rock duro condenadas a la segunda división. “Lo más importante para ellos era ahorrar. Otra vez más, la cohesión entre músicos y fans pusieron las cosas en su sitio.

Después de la publicación de ‘Agila’ Extremoduro se embarcó en una larga gira por todo el país junto a sus compañeros de filas Platero y tú. “Para muchos fans, eso fue nuestra perdición: en algunos conciertos ya no se sabía dónde terminaba Platero y dónde empezaba Extremoduro” recordaba Fito Cabrales hace unos años en declaraciones a El País. “Pero yo no tengo más que admiración por Robe, estar al lado de un genio te hace crecer. Sus letras son hasta hirientes, pero los sentimientos los puede entender cualquiera. Parece un bárbaro e igual es más romántico que yo”. El tiempo ha demostrado que aquella gira supuso la instantánea de uno de los mejores momentos del rock español.

En fin. Han pasado 15 años y ahora somos todos un poco más viejos. En aquella época no había redes sociales, casi nadie tenía Internet y los teléfonos móviles eran aquel trasto marciano que usaban a todas horas Mulder y Scully. Sí, los tiempos han cambiado. También la industria musical. Según nos cuenta Iñaki, el panorama está un poco jodido para las bandas que empiezan. “Las bajadas joden a las discográficas y éstas no sacan ni se gastan una pela en nada nuevo. Las grabaciones son cada vez de peor calidad, y el resultado final es un puto mp4 grabado y mezclado de cualquier manera. Los chavales, por no tener, no tienen en casa ni siquiera equipos decentes donde escuchar música, y valoran mucho más la cantidad que la calidad. De momento, vamos de culo. No quisiera estar en el pellejo de la gente que empieza ahora”.

Para alegría de muchos fans, Extremoduro regresan este año con nuevo disco. Después de su última entrega, ‘La ley innata’, muchos esperaban el regreso a la antigua fórmula del grupo. Parece ser que tendrán que esperar. “Son seis canciones largas que suman cuarenta y tantos minutos. Cada una es de una madre. Que nadie espere algo comercial” sentencia Iñaki. “Es para gente a la que le gusta la música de verdad, como a nosotros. Me encanta. Creo que es de lo mejorcito que hemos hecho”.

DAVID ANDRÉS MARTÍN
Thriller Magazine